NO ESPERE QUE TODOS SE COMPORTEN Y REACCIONEN DE LA MISMA MANERA
(Toma de conciencia de las diferencias culturales en el contexto del arbitraje internacional)

¿De qué se trata?  

Cuando hayamos ganado algo de experiencia como árbitros internacionales, comprenderemos que hay diferencias entre los estilos de juego de los equipos de diferentes países y continentes, pero también notaremos que existen diferencias en el comportamiento, en las reacciones y en las emociones. Tales diferencias, basadas en un trasfondo cultural y social han sido estudiadas y analizadas por científicos, de forma tal que podemos encontrar gráficos y estadísticas que explican lo que es típico para los diferentes países. Tales resultados pueden ser muy útiles e importantes cuando intentamos determinar cómo deberían tomarse en cuenta tales diferencias culturales para lograr un estado de armonía y efectividad en una organización multinacional.

Esto también puede ser de interés para los árbitros internacionales, no en el sentido de decir: “hoy nosotros arbitramos el país A contra el país B, así que hoy debemos usar un enfoque diferente comparado con el que utilizamos ayer, cuando arbitramos al país C contra el D. Al mismo tiempo, nosotros debemos tener en cuenta que A y B son culturalmente muy diferentes, así que no debemos tratarlos de la misma manera”. Por el contrario, uno de los objetivos importantes es ser consistente dentro de un partido y ser consistente desde un partido al próximo. En otras palabras, los árbitros debemos tener nuestros propios estilos y enfoques y no debemos cambiarlos de un día para otro. Nuestro objetivo principal, como un equipo de IHF, debería ser lograr acercar los estilos y métodos de todas las parejas arbitrales, para que los equipos sepan que esperar sin tener que ajustarse de un partido a otro.

Pero, es importante entender que nuestros estilos consistentes pueden no producir las mismas reacciones y pueden no tener el mismo éxito con todos los equipos y culturas que encontramos en el campo de juego. Los comportamientos que encontramos no siempre tienen algo que ver con nuestras decisiones. Algunas veces pueden estar más emparentados con las reacciones de un jugador o de un equipo contra lo que ellos mismos están haciendo (quizás un error o una falta que implica una sanción disciplinaria), pero también puede estar emparentados a la forma en que ellos perciben y aceptan nuestras acciones y comportamientos.

El asunto es no juzgar si el comportamiento basado en aspectos culturales es bueno o malo, correcto o equivocado. El asunto es estar mejor preparado para estas diferencias, de forma tal que podamos interpretar mejor lo que vemos u oímos, sin entender mal y reaccionar impropiamente.

El objetivo es, por supuesto, tener la experiencia y lograr ser flexibles para poder manejar situaciones potencialmente difíciles, de forma tal de contribuir a mantener una buena “atmósfera”, tal como mencionamos en la planilla de evaluación arbitral. Esto es más fácil si tenemos conciencia de los motivos por los cuales un jugador o un equipo reacciona de una manera particular en una situación específica.

Ejemplos:  

Los expertos normalmente hablan de 4 diferentes dimensiones a lo largo de las cuales se observan las diferencias culturales: Distancia al Poder; Individualismo, Masculinidad y Anulación de la Incertidumbre. Para una dimensión específica, un determinado país o sociedad puede encontrarse más cerca de uno de los dos extremos de la escala, o puede encontrarse cerca del centro.

Los valores muy altos o muy bajos hacen pensar en maneras de comportarse muy profundamente arraigadas hacia un estilo o hacia o hacia el otro, con bajas comprensiones y tolerancias para comportamientos que sean muy diferentes. Tales tendencias, a menudo se refuerzan cuando un grupo de individuos funciona como un equipo en una situación límite (sobre todo si representa a su país y a su cultura).

La dimensión Distancia al Poder involucra hasta que punto los individuos menos poderosos aceptan que el poder sea distribuido inequitativamente. En el contexto de un partido de hándball, grandes Distancias al Poder implican que el entrenador tiene un rol muy fuerte y que los jugadores esperan que sea él el que “lleve la voz cantante”. Esto puede significar que los árbitros puedan querer influenciar la conducta del equipo más a través del entrenador que a través de los jugadores individualmente. También es probable que una gran Distancia al Poder implique una mayor deferencia hacia la autoridad, por ejemplo hacia los árbitros, mientras que una baja distancia al poder hace que las personas se inclinen por cuestionar la autoridad. Una gran distancia al poder también significa que las personas en cargos de autoridad esperen lucir “superiores” y sean más autoritarios. Las personas con determinada edad y experiencia tienden a ser más respetados en las sociedades con grandes distancias al poder, considerando que “la energía juvenil” y la fortaleza física pueden ser más valorados en la cultura opuesta.

Un alto grado de Individualismo significa que las personas cuidan de ellos mismos y de sus propios intereses, mientras que Colectivismo significa que ellos prefieren ser miembros leales de algún grupo y esperan que el grupo los cuide a ellos. Los que se ubican en la última categoría buscan la armonía y no quieren ser avergonzado en público. Por el contrario, aquéllos acostumbrados a un alto grado de individualismo están más preparados para las confrontaciones y pueden encontrar las intensas discusiones verbales como positivas y útiles. Ellos también estarán preparados para hablar, en lugar de esconderse en el grupo. El Individualismo significa expectativas de tratamiento igual para todos, mientras que Colectivismo significa que aquéllos que son considerados más importantes (las estrellas del equipo) normalmente esperan recibir un tratamiento especial, sin que nadie más se queje.

Masculinidad significa que los valores dominantes en esa cultura son la realización y el éxito. Si una sociedad es baja en esta escala, esto significa que la importancia está en cuidar de los otros.

Esto tiene una ilustración en los árbitros: si comparamos los enfoques que surgirían de tomar todas las decisiones correctas contra ser amistoso, ayudar a los jugadores y estar interesado en proteger su salud. En una cultura masculina es natural que jugador (y un árbitro) quieran ser visibles en lugar de permanecer modestamente en el anonimato. También es natural alabar y criticar abiertamente, pero el fracaso o un error grosero es un golpe muy grande al ego del individuo. Ser el capitán del equipo será prestigioso y a un capitán le gustaría mostrar su condición especial, por ejemplo discutiendo con los árbitros.

La Anulación de la Incertidumbre involucra hasta que punto las personas se sienten amenazadas por la incertidumbre y la ambigüedad tratando, por consiguiente, de evitar estas situaciones. En un partido de Hándball, esto se traduce en una preferencia del jugador para las indicaciones muy claras de los árbitros sobre lo que se permitirá y lo que será castigado. Las Reglas deberían ser muy claras y aplicadas de la misma manera en todas las situaciones. Se espera que un árbitro tenga las respuestas a todo y no debería mostrar dudas o admitir errores. Un alto valor en la Anulación de la Incertidumbre significa también que la emoción y la conducta agresiva se tolera, mientras que un valor bajo normalmente que los individuos son más acomodativos y detestan las situaciones estresantes

Palabras finales

El objetivo de este artículo es que podamos apreciar que muchos aspectos de las conductas que encontraremos en una cancha de hándball tienen explicaciones fundamentalistas y que no sólo están relacionadas a nuestras decisiones y acciones. Esto nos puede parecer extraño o “equivocado”, pero puede ser absolutamente normal para el individuo dado el trasfondo cultural al que pertenece. Si mejoramos nuestros instintos en esta área, podemos incrementar nuestras oportunidades de manejar situaciones de una manera tal que ayude a reducir las tensiones y problemas en el campo. Por supuesto que deberíamos recordar que también nosotros mismos somos afectados por nuestro trasfondo cultural y que nuestras conductas y reacciones no siempre pueden parecer naturales a todos los demás.

Christer Ahl (PRC / IHF)

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