SITUACIONES A CORREGIR POR PARTE DE LOS NUEVOS ÁRBITROS

VEZPREM, HUNGRIA ABRIL2007

 

 

SITUACIÓN PROBLEMÁTICA

CONSEJOS A LOS ÁRBITROS

Lucha excesiva entre el pívot y el defensor.

El pivote y el defensor utilizan métodos ilegales para conseguir una mejor posición y para estar listos cuando llegue la pelota. El retener y empujar es normal. Ambos, a veces, caen al suelo. A veces más jugadores están implicados.

Principalmente la tarea del árbitro de arco es  intentar ver quién comienza la acción ilegal. Pero lo más importante es accionar ¡tempranamente en el juego! Si esperamos hasta que la pelota llegue al lugar, será demasiado tarde para tomar una buena decisión, y el juego llegará a ser demasiado áspero. Si la defensa está “abierta”, el árbitro central puede ayudar desde el exterior.

Choques/faltas al lanzar desde el extremo.

Algunas veces, el atacante y el defensor chocan y es difícil ver quién ha  iniciado el contacto corporal. A veces, el atacante intenta  conseguir una ventaja o “inventar” un 7 metros, pero a veces los defensores también utilizan “trucos sucios”.

Es necesario ver los movimientos del jugador antes de la colisión; ¿el atacante trata de rodear al defensor o va directo sobre él? ¿El defensor usa sus brazos o un “tackle” para detener al atacante?. No podemos suponer que el atacante es siempre inocente.
El árbitro central debe ayudar.

Defensa sistemática dentro del área de arco.

Esto es cuando algunos jugadores están continuamente dentro del área (todo el tiempo). Si no se toma ninguna acción,  estas acciones continuarán y muchas situaciones injustas y difíciles se producirán.

El árbitro de arco debe detectar esta tendencia tempranamente en el juego. No es posible esperar a que se produzca una situación donde la posición ilegal sea importante. Una advertencia verbal debe darse tan pronto como se descubran estas tácticas. ¡Sanción progresiva si continúan!

7 metros concedidos incorrectamente cuando el defensor no está dentro del área.

Muchas veces el atacante “juega” a que el defensor se moverá y/o a que los árbitros cometerán un error. De esta forma, él va directo sobre el defensor que está parado en una posición correcta.

El árbitro de arco debe anticipar esta situación y mirar donde están los pies de los defensores antes del choque!!.  También, si el defensor está parado sobre la línea o apenas dentro de la línea no es razón para señalar un 7 metros. La regla dice que se decide un 7 metros cuando se destruye una clara ocasión de gol. Esto implica la necesidad de que el defensor esté claramente dentro del área o que corra hacia adentro desde un costado para ganar tiempo/espacio.

Sanción progresiva dada incorrectamente cuando hay 7 metros por una falta.

El instinto hace que sea frecuente dar una sanción disciplinaria aún cuando el jugador realmente intenta ser correcto e ir por la pelota.

La decisión de 7 metros es normalmente correcta. Pero es muy importante dar un mensaje claro al defensor y no adicionar una sanción disciplinaria cuando no se justifica. Mire más cuidadosamente la acción del defensor y observe sus intenciones. Generalmente es muy claro cuando  el defensor va al brazo/ cuerpo del adversario. La decisión debe ser tomada por el árbitro de arco que es el que decide  los 7 metros.

En los primeros momentos del partido  a veces se decide dar una tarjeta amarilla cuando se justifica un 2 min. “directo”.

Parece existir un instinto que nos obliga a esperar con los “2min.” hasta que se hayan agotado todas las tarjetas amarillas (2x3). Pero es importante demostrar que algunas faltas son más graves.

Aun cuando una “construcción sistemática” de la escalera de sanciones es deseable, debemos estar  listos mentalmente para identificar aquellas faltas que son más graves y merecen un 2 min. (o quizás, incluso, una tarjeta roja); ya que salen de “escalera”  normal.

No hay a menudo acción suficiente contra los defensores que intentan “provocar” una falta ofensiva con “acciones tipo Hollywood.”

Esto sucede muchas veces aunque no exista  contacto corporal o cuando el mismo defensor se está moviendo hacia adelante. Da una mala  impresión si se piensa que los árbitros no lo ven o lo toleran.

La clave para lograr decisiones correctas es anticipar tales acciones y conseguir rápidamente la mejor posición/ángulo. ¡Pero ésto no basta para ver que sucede y evitar caer en el “engaño”! También es importante demostrar por medio del lenguaje corporal que será sancionado por conducta antideportiva.

Muchas veces, las faltas cometidas  durante los contraataques no son detectadas.

Los dos árbitros no logran controlar todo el campo de juego (juego con balón y juego lejos del balón). Los jugadores toman ventaja de esto. Las faltas contra jugadores que corren o saltan pueden ser muy peligrosas.

Se necesita que ambos árbitros reaccionen rápido y tengan buenas trayectorias cuando hay un contraataque (que frecuentemente comienza repentinamente y lejos de la defensa). Debe haber un acuerdo previo en la distribución del trabajo. Las faltas  contra el jugador que tiene la pelota deben ser observadas desde un buen ángulo, para poder ser  correctamente detectadas. ¡No olvidemos la sanción, aunque primero demos ventaja!

Los saques de centro rápidos se permiten a veces sin ninguna disciplina.

El ejecutante está fuera de la posición correcta o todavía no está parado, o los compañeros inician el movimiento antes. Por supuesto, los adversarios pueden tratar de interferir.

El árbitro de gol debe focalizarse en el próximo saque de centro, logrando una buena posición (no demasiado atrás de la línea central y más cerca de la línea lateral). También es importante pitar tan pronto como los jugadores lleguen a una posición correcta. Pero debemos asegurarnos de que todo está bien antes de hacerlo!!! Para los compañeros, preocupémonos por metros, no por centímetros…

El “timing” para usar la señal de advertencia de juego pasivo es correcto en cuanto a la oportunidad y la táctica.  Sin embargo, frecuentemente el “timing” para pitar el tiro libre subsecuente no es bueno.

Algunas veces se pita demasiado pronto después del gesto de advertencia y algunas veces se pita en momentos peligrosos.

Después del gesto de advertencia, la mayoría de los equipos tratarán de lanzar muy pronto , de modo que no se necesita “entrar en pánico”. Hay que dar al equipo la posibilidad de hacer algo. Y cuando decidamos pitar, no hay que hacerlo cuando el jugador está en posición de lanzar o hacer un pase a una posición libre. Por otro lado, observemos los tiros libres “provocados”.