FOUL DE ATAQUE
Introducción
En las ediciones actuales del reglamento de juego no se hace ninguna referencia al foul de ataque. Si bien se menciona que: “está prohibido... correr o saltar sobre un adversario”(Regla 8.2.c), las palabras “foul de ataque” o “falta de ataque”, que eran ampliamente utilizadas durante el desarrollo de los partidos, no se mencionan en el reglamento de juego.
No obstante, es muy importante que los árbitros sancionen consistentemente los tiros libres que se deban a este tipo de infracciones.
¿Por qué?
La respuesta es muy simple: Si la defensa está haciendo las cosas correctamente y el ataque comete acciones ilegales que quedan sin sanción por parte de los árbitros, la defensa se verá forzada a actuar de otra manera.
Veamos esto con un ejemplo:
Si una y otra vez acciones de este tipo quedaran sin sanción por parte de los árbitros, el defensor seguramente se verá tentado a marcar en forma antirreglamentaria la próxima vez que deba hacerlo. Y quizás se vea tentado a golpear, lo que, sumado a las protestas del caso, origina un CIRCULO VICIOSO que puede llevar a perder el control del partido (Ver Nota 2: Control del Juego).

Debido a esto, es fundamental que los árbitros mantengan un EQUILIBRIO ENTRE LAS FALTAS DE LA DEFENSA Y DEL ATAQUE. Para ello, es necesario que conozcamos algunas situaciones no explicadas en el reglamento de juego, pero que son de ocurrencia común en un partido de hándball.
Al mismo tiempo, muchas situaciones pueden llevarnos al error de juzgar mal la acción, sancionando un tiro libre a favor del equipo atacante cuando lo que ha ocurrido es claramente un foul de ataque. Por ello, estimamos muy útil comentar dichas situaciones ya que conocer las situaciones en que nos podemos confundir nos ayudará a evitar el error
De esta forma, varios son los temas que debemos comentar:
Deseo expresar mi agradecimiento
a los Sres Miguel Zaworotny y Thedy Adjemian,
ya que, a mediados del año 2000 elaboramos conjuntamente
un trabajo sobre este tema,
(trabajo que hoy es la base del presente documento).
Rubén Gómez
Mayo 2004